Es todo el castigo por atropellar a unos 20 (veinte) maestros con su camioneta 4x4; el fiscal había pedido 5 años. Así funcionan las cosas en la Argentina, un ejemplo para todo el mundo. En este país el que está acomodado con el poder de turno puede hacer lo que se le cante, por ejemplo atropellar 20 maestros y no ir preso. Eso sí, la justicia ordenó que vaya a un psicólogo y pague $120 (unos 35 dólares). No le retiraron el permiso para conducir.
El juez fue nombrado por los KK hace muy poco tiempo y pareciese que tuve que devolver algún favor sino es inexplicable. Tampoco se entiende como el fiscal pidió tan sólo 5 años. Mi sentido común me dice que una persona que intentó lesionar con riesgo de muerte a otras 20 personas debería estar picando piedras no menos de 20 años, pero ésta es la democracia argentina, una porquería.
Encima es prisión en suspenso, o sea nunca estará tras las rejas.
miércoles, 14 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada